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Frases de felicidad: relájate si no las encuentras

Vivimos en un mundo ultra exigente que nos condiciona a demandarnos en demasía. Hay que buscar un compromiso entre la superación personal y la noluntad. Protágoras aseveraba “El hombre es la medida de todas la cosas”. Asumiendo esto, no existiría un medidor universal de exigencia sana. Apoyémonos en los demás para aprender a ser sensatos y felices.

frases de felicidad

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Frases de (in)felicidad

 

El psicólogo Rafael Santandreu, en su obra Las gafas de la felicidad, nos encomienda a quitarnos de la cabeza tres ideas que nos obstaculizan para ser un poco más feliz. Veámoslas:

  • Debo hacerlo todo bien. Esa idea sólo puede servir para amargarte la existencia. Una cosa es procurar mejorar todo el rato y dar lo mejor de uno mismo de manera sincera. Otra, tener como pensamiento guía unos objetivos de supuesta perfección que exceden tus posibilidades reales. Ojo, si esto es un truquillo que te pones para llegar lo más lejos posible, perfecto. Pero si no es así y te genera una sensación de frustración por no alcanzar sistemáticamente lo que te propones, entonces es algo pernicioso. Mucho mejor es asumir que no puedes hacerlo todo bien.

 

  • La gente me tiene que tratar bien. Todos somos imperfectos y no actuamos de la forma que nos gustaría. No es necesario que necesitemos que nos traten bien, siempre y cuando estemos manejando situaciones normales. Obviamente, excluimos casos de mobbing, tratamientos vejatorios, etc. Podemos ser felices aunque a veces las personas no digan lo que quieres oír (en el fondo o en la forma). No pasa nada. Debes ser humilde y darte cuenta de que tú mismo, aunque no te des cuenta, tampoco tratas a los demás como se merecen.

 

  • El universo tiene que funcionar perfectamente. Miras el reloj y llega en tres minutos… “¡Es increíble que el metro tarde tanto en llegar!”. No pasa nada. Muchas veces, sobre todo en las grandes ciudades vivimos imbuidos en un ambiente de dinamismo demasiado estresante del que es casi imposible escapar. ¡Se puede! Sólo que hay que hacer un ejercicio mental para contrarrestar la corriente impuesta.

 

Frases de felicidad: “relájate, no es tan importante”

 

Muchas veces hacemos una montaña de un grano de arena y nos agobiamos por asuntos que, aunque en nuestro micromundo parecen muy importantes, con una cierta perspectiva no lo son tanto. Se puede ser feliz con muy poco. Lo complicado es encontrar ese punto de equilibrio en el que se le da la importancia justa. Ese momento equidistante entre el defecto y el exceso. Para eso no hay un medidor universal, desafortunadamente. Por suerte, podemos llegar a detectarlo indirectamente. Si tu familia o tu pareja te realizan comentarios del tipo “está bien que seas así de responsable, pero creo que lo estás llevando a tal extremo que te está afectando en lo personal”, considera reflexionar sobre ello. Otras veces incluso eres consciente de tal situación pero no pones remedio hasta que es demasiado tarde. Una virtud, ser responsable, puede tornarse en defecto, si te pasas de frenada. En estos casos, la mejor frase de felicidad es: “relájate, no es tan importante”. Es más, en estos casos, cuando vuelves a ocupar una posición más sensata, te sientes más tranquilo, feliz y, por extensión, así los que más te importan.
Si te interesa, puedes ampliar información relacionada en mi libro “Cazadores de diosas“.

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