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¡Quiero ser feliz ya!

¡Y yo también! En vez de preguntarnos “qué es la felicidad” podríamos focalizar nuestros esfuerzos hacia el “cómo la logramos”. A lo largo de la historia, la felicidad es quizás el término más consensuado por todos los hombres, independientemente de la época o cultura. Los clásicos griegos que, muchos de ellos se rebanaban los sesos en busca de un supuesto bien último, parece que también coincidían en ello (de las pocas cosas, por cierto).

 

quiero ser feliz

S. Miles – freedigitalphotos.net

Lo primero: ¿quiero ser feliz?

 

Todos responderíamos afirmativamente… mas, nuestra actitud vital, ¿es coherente con tal pensamiento? Esta pregunta debe invitarnos a realizar un breve ejercicio de introspección: cómo soy, qué cosas me gustan, dónde estoy, hacia dónde quiero ir… Seguro que estás rodeado de personas que están permanentemente quejosas. Hay veces que la vida te castiga con situaciones duras y que un mínimo de prosperidad es necesario. En esos casos, ¡un alivio a través de desahogos naturales está más que admitido! Lo normal es que eso sea temporal y, sobre eso, no podemos cambiar mucho… pero sí sobre nuestra actitud: la manera que tenemos de interpretar la vida. Lo primero que tenemos que hacer es decirnos a nosotros: ¡quiero ser feliz! Ése simple pensamiento generará una sensación agradable y quizás acompañada de una suave sonrisa…

 

Lo segundo: ¡quiero ser feliz!

 

Con una actitud mucho más positiva es más fácil comenzar. Ya tenemos el primer paso. De momento, vamos a dejar la pregunta “qué es la felicidad” a los filósofos y nosotros nos dedicaremos a procurar alcanzarla. Pero, amigo lector, si te interés ahondar en ello, no te pierdas un breve libro de Bertrand Rusell llamado “la conquista de la felicidad”. Todo un lujo en manos de un premio nobel de literatura, además de matemático y filósofo. Nuestro objetivo será, pues, alcanzar la felicidad a través del cómo. Esto es, procuraremos indirectamente acercarnos cada vez más a ella. Una buena manera de empezar es a través de un lenguaje optimista y de emprender pequeñas acciones muy sencillas pero cargadas de energía positiva. Para ello, no te pierdas el post: Mensajes de ánimo a uno mismo (a través de la acción)

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Mensajes de ánimo a uno mismo (a través de la acción)

La psicología cognitiva trata, entre otras cosas, de ayudar a nuestra mente a sentirse mejor a través del lenguaje. Buena parte de nuestros pensamientos son hablados cerebralmente: “qué tonto eres”; “madre mía qué vergüenza”; “sí, lo conseguí”;… La actitud que tengamos ante la vida, condicionará nuestro ánimo y, a la postre, nuestra felicidad.

mensaje de ánimo

S. Miles – freedigitalphotos.net

 

Qué tipo de mensajes de ánimo son los que más funcionan

 

Cuando uno está un poco tristón, es más difícil remontar el vuelo. Hay una capa de pesimismo que nos dificulta acometer nuevos retos. Hay que romper este círculo vicioso por uno virtuoso. Como todo, hay que procurarse al principio pequeños objetivos y una pequeña terapia de choque. Lo mejor es pensar en algo que, a buen seguro, te aporte un mínimo de felicidad. Por ejemplo: piensa en tu hijos, en tu pareja, en cómo te apoyan, si tienes buenos amigos, habla con alguno que te pueda ayudar, si estás orgulloso de alguna gesta, rememórala (por ejemplo, aquél día que ganaste un campeonato, cuando aprobaste aquél examen tan importante,…).

mensaje de ánimo

S. Miles – freedigitalphotos.net

 

Mensajes de ánimo a uno mismo a través de la acción

 

Una cosa es decir y otra hacer. Efectivamente, las experiencias vitales son magníficas herramientas para ser un poco más feliz. Hay algunas actividades especialmente recomendadas para que, de manera inconsciente, surjan mensajes de ánimo (aunque no te des cuenta). ¡Ahí va un listado de las más eficientes que funcionan!

  • Deporte: practica alguna actividad física que te guste o, al menos, que te de poca pereza. Por ejemplo: salir a correr, nadar, jugar al fútbol, pasear,… Por un lado, conseguirás evadirte de algunos problemas que te puedan estar atormentando. Por otro, al terminar tendrás una sensación placentera por el esfuerzo realizado. Esto te ayudará a descansar mejor. Además, si poco a poco vas enganchándote a una actividad regular, notarás que estás de “buen rollo” más tiempo. Te sentirás más saludable y, físicamente, sentirás que estás mejor. Esto generará un estado anímico superior. Te sentirás con más energía y con más seguridad. No hace falta ponerse como Cristiano Ronaldo. Simplemente, adelgazar unos kilitos y tonificar ciertas partes del cuerpo te ayudarán mucho a verte mejor. Siempre desde un punto de vista sano, no hedonista.

 

  • Sexo: No vamos a descubrir nada nuevo al afirmar que el sexo es un factor muy importante en el ánimo. Lógicamente, dependerá mucho de la apetencia natural, de la edad, del momento vital, etc… pero amigo lector, si tienes ocasión, ¡no la desperdicies! quizás te dé pereza en un momento dado, da igual, ¡haz un esfuerzo! J Además del factor puramente biológico, se generarán motivos afectivos con la otra persona que, a buen seguro, aumentarán tu bienestar. Te ayudará a evadirte totalmente de preocupaciones y, cogiendo distancia, a relativizarlos. El sexo vivido intensamente es una de las sensaciones de mayor comunión con otra persona. Con amor, maravilloso. Con cariño, soberbio. Sólo sexo, no tiene nada de malo (siempre hay algo más, aunque no nos demos cuenta).

 

  • Sol: España ha sido considerada como destino “Sol y Playa”. Tenemos muchas más actividades y un patrimonio cultural de primer orden. Es cierto, pero es un auténtico lujo el perímetro playero que la naturaleza ha tenido a bien dotar a este país. El buen tiempo es algo capital a la hora de estar con mejor humor. Los países nórdicos bien nos superan en numerosos factores y son referencia en democracias sociales, como pretende ser la española. No todo puede ser perfecto, cuanto más al norte, más frío, lluvia y menos horas de sol. Pasear por un parque oyendo los pajarillos, dejar que la mirada se pierda entre múltiples tonos verdosos, ver pasar a corredores, ciclistas, niños jugando con sus padres y abuelos,… eso es vida y da energía. A temperaturas muy bajas e inclemencias meteorológicas frecuentes, la gente tiende a salir menos guareciéndose en sus casas. Si te armas de valor y sales a dar una vuelta, verás que está todo “medio muerto”. Mala cosa. Por tanto, siempre que puedas, ¡aprovecha el buen tiempo y llénate de energía!

 

  • Humor: El sentido del humor es fantástico. La auténtica carcajada nace del estómago aunque el reflejo más obvio sea dental. La ironía es una manera inteligente de abordar distintas tareas y relativizar los problemas. Júntate con personas que sean divertidas y te hagan reír. Potencia tu sentido del humor. En youtube tienes multitud de vídeos desternillantes. Hay muchos tipos de humor. Da igual, cuantos más registros tengas, mejor. No se trata de reírse como un pánfilo, sino de carcajada sincera. A la hora de entablar relaciones personales, es maravilloso. A uno siempre le gusta estar con alguien gracioso, te aseguras un buen rato. Júntate con amigos con los que te lo pases genial. Para ligar, por descontado. Si haces reír a una chica (o a un chico…) tienes media conquista. Nos contagiamos emocionalmente. Si alguien sonríe, sin querer tú lo harás inconscientemente. En el trabajo, una broma a tiempo ayuda a integrarte en el equipo. Un ambiente distendido potencia el buen trabajo, la gente está más relajada. Hay más confianza y desaparecen muchos malos rollos tontos. Algunos vídeos que a mí me han hecho mucha gracia (si tenéis vídeos graciosos, ¡compartidlos abajo por favor!):


  • Socialízate: El hombre es un “animal social” como decía Aristóteles en el libro I de La Política. Es cierto, tenemos una parte más primitiva que responde a estímulos e intuiciones. Además, el hombre se compone de una estructura superior formada por una capa social. No somos ermitaños que vivimos aisladamente. Por desgracia, no hay reglas universales que orienten el mundo. Cuando eres niño, en tu aprendizaje del entorno, absorbes la mayoría de las normas que se han consensuado tanto social como jurídicamente. A medida que te haces adulto, se producen simultáneamente dos fenómenos. Uno positivo y otro negativo. El primero es la sensación de que, cada vez, tienes más autonomía y sabes mejor lo que quieres. El segundo, que ese mundo cerrado que tú creías conocer, no lo es tanto. Hay más dudas, los interrogantes que aparecen son de mayor calado. Papá y mamá ya no saben qué aconsejarte porque ellos mismos se han hecho preguntas parecidas y, si fueron sinceros, tampoco encontraron respuestas claras. Por ello, necesitamos acudir a los demás para ver qué opinan ellos. Necesitamos de los demás para desarrollarnos nosotros. Hay una rama de la filosofía que se llama personalismo comunitario que ahonda en estos aspectos: yo soy nosotros. En fin, si te sientes un poco alicaído, no te quedes en casa. Sal, queda con amigos, con familia… Toma algo, comparte vivencias, disfruta de buenas compañías. Sin darte cuenta, te empaparás de su energía y te sentirás mejor. Socialízate y serás más feliz.

 

  • Música: A todos nos gusta la música. Quizás no seas un megalómano pero seguro que tienes un estilo que te encanta (pop, rap, clásico,…). Ponte tus canciones preferidas a tope de volumen y emociónate. Esta actividad es fenomenal a corto plazo, conseguirás animarte en muy poco tiempo y te ayudará a emprender acciones de mayor calado

 

¿Cuáles son los mensajes de ánimo que más te han funcionado?

 

Cada persona es diferente y trucos hay muchos. Los anteriores son muy accesibles y baratos (no hace falta mucho para ser feliz). A mí me han funcionado, ¿y a ti? ¿Hay alguno que no esté pero lo recomiendes encarecidamente?