Introducción al pensamiento crítico

En la historia reciente, podemos remontarnos (como en el caso de la lógica informal), a los años 60 y 70 en el mundo académico estadounidense. Concretamente en los años 80 se incluyó en la Universidad de California State University Executive Order la instrucción formal en Critical Thinking. En palabras del profesor Vega Reñón[1], de aquí se esperaba de la disciplina: una mayor comprensión en las relaciones del lenguaje con la lógica que permitiera adquirir y desarrollar habilidades para razonar, analizar, criticar y defender ideas […] y de inferir unas conclusiones apropiadas.

El pensamiento crítico

Stuart Miles – freedigitalphotos.net

Si bien el desarrollo académico del pensamiento crítico no ha sido homogéneo, podemos señalar algunas características comunes en cuanto a su ámbito de acción. Se ocuparía de: 1) actitudes básicas de tratamiento de la información tales como el análisis, la clasificación… 2) actitudes estratégicas, a un nivel superior encargadas de dirigir las anteriores actitudes; y 3) actitudes metacognitivas, que se encargarían de dirigir las actitudes básicas y estratégicas hacia un fin.

De lo anterior, se desprende una propiedad que le distingue (al pensamiento crítico) de la lógica informal, su pragmatismo. Asimismo, reconoce abiertamente aspectos emotivos y afectivos como intervinientes en un proceso discursivo. Por ello, se nutre de fuentes psicológicas y cognitivas, de carácter descriptivo, más que en modelos normativos (que sería el caso de la lógica, especialmente, la formal).

En palabras de Ennis[2], el pensamiento crítico consiste en un modo de pensar razonado, hasta aquí igual que la lógica informal pero que involucra, además, habilidades y actitudes.

En suma, podemos resumir el pensamiento crítico como el estudio de las disposiciones y habilidades discursivas atentas no sólo a los razonamientos lógicos sino también a la capacidad de comunicación. Se diferencia de la lógica informal en que ésta no incluye objetivos pedagógicos ni tan prácticos como el pensamiento crítico (que se preocupa, por ejemplo, por la expresión eficaz,…).

 

[1] Vega Reñón, L, Olmos, P. (2011) Compendio de lógica: argumentación y retórica. España: trotta

[2] Ennis, Robert H. “A concept of Critical Thinking. A proposed basis for research in the teaching and evaluation of critical thinking ability”, Harvard Educational Review, 2/1 (1962): 157-187.

Ennis, Robert H. “A logical basis for measuring critical thinking skills”, Educational Leadership, 26 (1985): 44-48.

 

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Publicado el 17/04/2015 en Filosofía, Lingüística y etiquetado en , , , , , , . Guarda el enlace permanente. Deja un comentario.

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